Alacrán

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BIOLOGÍA DEL ALACRÁN

Son especies benéficas, de vida libre, de la Clase Arachnida, Orden Scorpionida (escorpiones, alacranes). Pertenecen a tres familias: Bothriuridae (desde II Región a Aysén), Luridae (Tarapacá a V Región) y Buthidae (Arica a Malleco). Son los arácnidos que alcanzan mayor tamaño, pueden llegar hasta 20 cm., y los más pequeños unos 6 cm.

Además, de sus 8 patas ambulatorias tienen un par no ambulatorio, que en los machos participa en el proceso de reproducción. En su cabeza tienen unos enormes quelíceros provistos de tenazas. Su cola está compuesta por seis segmentos que terminan en un aguijón fino y curvo, donde se aloja el conducto del veneno. Con los quelíceros y pedipalpos sujetan a su presa para enterrarle el aguijón e inocularle el veneno.

La hembra produce crías vivas (alrededor de 35), a las que transporta sobre su dorso por 7 a 30 días o hasta su primera muda. Las ninfas pasan por 6 mudas hasta alcanzar su estado adulto, lo que puede tomar varios meses e incluso 4 años. Los adultos pueden vivir de 1 a 6 años. Aunque no es común, la partenogénesis (reproducción sin fertilización) ocurre en los escorpiones. También se presenta en ellos, la regeneración de apéndices perdidos aunque a veces con malformaciones.


HÁBITOS DEL ALACRÁN

Las especies de escorpiones y alacranes presentes en Chile son inofensivas. De tamaño relativamente pequeño, de 3 a 5 cm. En algunos países latinoamericanos la picadura por escorpiones es un serio problema de salud pública, sin embargo, en Chile no se reportan muertes de personas por picada de escorpiones.

Habitan principalmente en zonas cálidas y áridas. Durante el día se refugian bajo piedras, trozos de leña, corteza de troncos, escombros, hojas, etc. y en la noche salen a cazar insectos y arañas. En los meses calurosos del verano buscan sitios más frescos, pudiendo ingresar a las viviendas y ocultarse en cocinas, baños, entretechos, en el interior de calzado, etc. Si se ven amenazados o son molestados intencional o accidentalmente pueden provocar una picadura comparable en dolor a la de las abejas o las avispas. En casos extremos puede provocar dolor intenso, parálisis e, incluso la muerte, especialmente en personas hipersensibles.


Ciclo de vida del Alacrán


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